El Gran Dictador

17 Ene

Desde que nos casamos, en casa se han instaurado varios regímenes políticos. Al principio reinaba la anarquía. Rompimos con todas las normas establecidas en nuestros anteriores regímenes y vivimos en el paraíso. No había reglas. Cuando teníamos hambre, comíamos. Cuando teníamos sueño, dormíamos. Entrábamos y salíamos de casa  siempre que nos apetecía. La improvisación era nuestra forma de vida.

Cuando nació R las cosas cambiaron. Se instauró una monarquía constitucional, donde El Rey de la Casa pasó a tener bastante poder. Nos adaptamos a unas normas y a un horario. Dormíamos cuando podíamos, comíamos cualquier cosa y empezamos a depender de otros estamentos para salir a realizar actividades tales como ir al cine o a cenar fuera de la casa. Pero éramos felices y nos adaptábamos a las normas con gusto.

C llegó discretamente y poco a poco se ha hecho con el poder. Con sólo 3 meses y medio nos tiene viviendo bajo su dictadura. No entiende de normas ni de leyes y abusa del poder que se le ha otorgado. Sabe que es el segundo y que no contamos ni con el tiempo ni con las ganas que le dedicamos a su predecesor.

Le puede el hambre. Come 180ml de mi teta exprimida cada 180 minutos. O sea, que me obliga a producir 1ml al minuto. ¡Un estrés! Yo no doy abasto. Dependo de una máquina infernal que me saca leche a todas horas y en cualquier lugar: en casa, en casa de la suegra, en casa de los amigos, en el trabajo, en el coche, en restaurantes, en aeropuertos, en centros comerciales, en el zoo…Y es que el nene es como reloj suizo. Lo ves en la hamaquita tranquilo, dormidito, regalando sonrisas en sus sueños y de repente le cambia la cara, se pone verde, azul y morado y chilla. Porque mi hijo no grita, él chilla como un poseso hasta que consigue lo que quiere.

A su padre le tiene manía. No hay día que no le vomite encima. Y si le da el biberón no le deja estar pendiente de otra cosa, hasta el punto que si ve la tele el pequeño dictador le mira fíjamente a los ojos y murmura: “¡eh!”. Descansar es misión imposible. Si al pobre hombre le da por hacer la siesta, o por sentarse a ver una de sus series favoritas entonces la criatura llora desconsoladamente hasta que su padre le columpia en la hamaca. No puede ser su madre, ni la abuela. C necesita atención diaria de papá.

La noche es su momento. A la 1.30 sabe que hay Happy Hour. Come rápido y se queda dormido, y, aunque aguanta el tipo unas horas, vuelve a despertarse a eso de las 5 a tomarse un chupito. Y yo me he rendido. Sé que debería ponerme dura, enchufarle el chupete y ponerme unos tapones, dejarle llorar. Pero cuando me acuerdo que al día siguiente me toca madrugar, entonces lo amorro a la teta y le dejo hacer mientras que yo rasco algo más de sueño. Y cuando lo voy a meter en la cuna me vuelve a regalar una de sus sonrisitas así que me acuerdo del Sr. González y pienso que le hará mucho bien quedarse conmigo en la cama. Pero a la mañana siguiente mis cervicales maldicen el puñetero colecho y la madre que lo parió.

El Gran Dictador

El Gran Dictador

Anuncios

¿Quién me inspira? Mariona Casas

16 Ene

¡Estamos de enhorabuena! ¡Estrenamos sección en el blog! Se trata de un espacio donde entrevistaré a personas que me inspiran y que creo que merece la pena compartir su experiencia con todas vosotras.

Quería inaugurar esta sección entrevistando a Mariona Casas, ya que es una mujer con la que creo guardar muchas cosas en común. Es autónoma o frilans, como diría yo. En sus palabras: “igual plancho un huevo que frío una corbata”. Es madre de 2 niños estupendos: Grau, de 5 años y la pequeña Bruna, de 2 y medio, con quienes disfruta “rebozando la carne juntos, pintando o haciéndose todos cosquillas en la cama de los papás.” A sus 38 años dice, muy  sabiamente, que no le van ni González ni Estivill, que para educar “tenemos que escuchar nuestro corazón y el de nuestros hijos.” Cree que es importante “darles amor y respeto, saberlos escuchar y dejarles aprender afrontando sus miedos, pero sin consentir.”

Mariona es mamá empresaria y emprendedora. Gestiona una empresa de eventos, Saraus, y una distribuidora que va más allá de simples productos de puericultura, ya que Babymims distribuye mimo, seguridad y una ternura infinita. Sus dos armas secretas son “el móvil 3G y su suegra, sin los que” dice, “estaría perdida”. Además, no hace mucho que han trasladado la oficina y almacén de Babymims al mismo edificio que su piso, y me cuenta que “el cambio ha sido espectacular.”

Mariona y su hijo, Grau

Mariona y su hijo, Grau

P. Mariona, ¿qué se necesita para emprender un negocio?
R. Siempre pensé que no tenía nada que perder…Los ingredientes básicos son confianza, valor, una pizca de miedo (para ser algo prudente), y sobre todo, una pareja que te apoye al 1000 x 1000. También, está claro, muchas ganas de aprender cosas nuevas y empaparte de gente maja. ¿El ingrediente secreto? sin duda alguna, DISFRUTAR con lo que hago. 

P.  ¿Qué es, para ti, Babymims?
R. Uno de mis proyectos vitales basándome y nutriéndome de mis experiencias personales y profesionales. 

P.  Como madre, ¿Qué productos o marcas que vendes en Babymims te han robado el corazón?
R. Tengo especial adoración a Cuski, que fue la primera. Con Suzy, la directora, hablamos a diario y nos pedimos consejos por todo, incluso a nivel personal. La otra mimada es la nuestra propia, Coochi. Es la que nos ha dado la oportunidad de fabricar y exportar.

P. ¿Qué tiene que tener un producto para ser Babymims?
R. Sin querer, nos decantamos por los productos británicos. Allá las mamás, mientras están cuidando los niños – porque tienen muchas ayudas económicas-  pueden ser autónomas por unos 12 euros al mes.  Lo que hace que muchas de ellas se atrevan a poner en práctica alguna idea de producto que se les haya pasado por la cabeza. Suelen ser productos de gran calidad y muy funcionales. No tienen competencia, son de precio medio-alto, pero son muy útiles. Al ser mamás que empiezan, creo que estamos todos en la misma onda…

P. Lo natural, ¿vuelve? ¿o es una moda pasajera?
R. Por el bien del planeta, espero que no sea una moda pasajera. Todos los productos comercializados en Babymims son responsables con el medio ambiente pero además, a nivel familiar creemos que la gestión de residuos es muy importante. Por ejemplo, un pañal desechable, aparte de los productos químicos usados para su fabricación, tarda un promedio de 500 años en desaparecer. ¡Es una locura! Puede que los pañales de tela nos parezcan difíciles a priori –pero no deberían serlo más que cualquier otro producto relacionado con un recién nacido. Yo te aseguro que con la vida que llevo, si fuese algo complicado por su uso o lavado, no los hubiese utilizado. Pero ¡hay que probarlos! ¡no son como los de antes! De hecho, en el resto de Europa usar pañales desechables empieza a estar muy mal visto.

P. ¿Sigues algún blog? 
R.Sigo blogs de bodas, como The Cinderella Project o Wedding Window. También sigo algunos de mamás, como Entrechiquitines, Mamás 2.0. o Desmadreando. El Mundo de Karusa lo sigo desde que empezó. Para manualidades y cosas inspiradoras sigo el de Hola Mamá.

P. Pasa el testigo…¿Quién te inspira?
R. Estoy terriblemente sorprendida con María Carrasco, madrileña, de 35 años, con 4 hijos. Es la propietaria de una tienda genial que se llama  Urban Baby (que tiene muchos productos de Babymims). Además, es maquilladora en eventos, representante de algunas marcas en la zona de Madrid, y monitora del SWEETFITNESS. Pero encima sigue siendo fashion, moderna, vital, guapísima… ¡y sin ayuda!
Genial, Mariona…¡La buscaremos y ojalá que podamos entrevistarla!

 

¡Cosquillas!

¡Cosquillas! (Con el Pater Familia)

 

Modern Family

15 Ene

Ya lo he dicho antes. Este año no ha empezado bien. Y la semana pasada tocamos fondo. ¡Un asco! Pero el sábado era mi cumple y decidí celebrarlo en familia. Y mi familia mola. Mola tanto que podrían hacer una serie. A lo Modern Family. Cuando nos juntamos todos muchos pueden pensar que somos del Opus, por la cantidad de matrimonios e hijos que nos juntamos…pero en realidad es más bien lo contrario.

El sábado vinieron a cenar mi padre (El Agüiyo) y su mujer. Este año cumplirán 26 años de casados. La mujer de mi padre ya se había casado antes, y tiene dos hijos, que son mi hermanastra y mi hermanastro respectivamente. Mi hermanastra, además de ser el orgullo de la familia, es la madrina de R. Mi hermanastro es el pequeño, aunque es grande en todos los sentidos. Alto y guapo, y con un gran corazón. De pocas palabras, eso sí, cuando dice algo todos prestamos atención, porque siempre es algo divertido, o cuanto menos interesante. Volvamos a la mujer de mi padre: la madrastra. Debo decir que no es una madrastra al uso. No sólo es una madrastra buena, sino que encima es de las guapas. Pero sobre todo, es la piedra angular en la buena relación que tenemos todos en casa de mi padre: padres con hijos, padres con hijastros y los 4 hermanastros.

Mi padre, antes de casarse con mi madrastra estuvo casado con mi madre. Durante 5 años. Y nos tuvieron a mi hermano (el padrino de C) y a mí. Al año y medio de nacer yo se separaron. Sobre 1980. No existía ni el divorcio en nuestro país. Mis padres se llevan bien, y sus respectivos también. Es de hecho, tan buena la relación que cuando nos casamos E y yo, y nos juntamos todos en la mesa presidencial (una mesa hecha a medida) la abuela de mi santo marido nos preguntó: “pero si se llevan tan bien…¿por qué se separaron?”

Mi madre tardó un poco más en rehacer su vida, y se casó con Ch. Yo ya estaba en la Universidad cuando sucedió. Y hace casi 3 años se separó y se juntó con M, que además es mi tío. ¿Cómo? Pues eso, que es mi tío, bueno, mi ex-tío. M había estado casado con una hermana de mi padre. Un lío, ¿no? Pues sí, porque significa que mis nuevas hermanastras son, además, mis primas hermanas. Y luego la gente se extraña cuando me aburro al ver “Amar en tiempos revueltos”…Si es que mi vida es mucho más entretenida…¡dónde vamos a parar!

Recapitulemos: el sábado vinieron todos a casa a cenar. Mi padre, su mujer, su excuñado y mi madre…¡Ah! y mi abuela, que dicho de paso es un solete que cumplidos los 70 decidió separarse también. Eso sí, no pasa un solo día sin que le dé un beso de buenas noches a mi abuelo. Además, si hay algún evento familiar en el que coinciden van como matrimonio, se sientan juntos, y si hay vals, pues lo bailan juntos. Que  aunque no convivan no significa que no se sigan queriendo.

Puede que cuando mis hijos estudien la lección de la familia se hagan un poco de lío, pero cuando me pregunten a mí será fácil explicarles que no hay nada como la familia. Las de padre y madre de toda la vida, las monoparentales, las que se complican, las que no…Al final, cuando vienen mal dadas son los que te dan un beso y te dicen que todo se arreglará, y tú les crees, porque son tu familia. Y molan.

My Modern Family

My Modern Family

Pocoyó Style

14 Ene

La semana pasada fue verdaderamente horrible. Así que esta empiezo con borrón y cuenta nueva, y para subir el ánimo nada mejor que un vídeo que además de hacerme sonreír tiene marcha por doquier.

¡Música Maestro!

 

Bye bye, 33

11 Ene

¡Mañana es mi cumpleaños! 

Balance

Balance

Deseos

Deseos

Si quieres una lámina como esta para tu cumple, o para el cumple de alguien, ¡o para lo que sea! escríbeme un email a  karusa@karusa.es

A %d blogueros les gusta esto: