Archive | diciembre, 2012

Tradicional Mensaje de Navidad

24 Dic

Ya ha llegado el 24, ya está aquí la Nochebuena. Empieza el maratón de cenas, regalos, besos y abrazos, y a mí no me ha dado tiempo. Quería felicitar la Navidad de una forma especial, con discurso y todo, cantado, bailado y subtitulado, y hasta quería publicarlo en YouTube, como el del Rey. Pero no me ha dado tiempo.

No me he anticipado a la Navidad con una historia entrañable. No he puesto un árbol virtual.  No le he contado a nadie la historia de Los Reyes Magos. No he pensado a quién os podía recomendar y tampoco he escogido una viñeta para felicitar la Navidad. Ya ni hablemos de hacer un DIY navideño,  de proponer  un regalito o de preparar un sorteo más intenso que el tradicional sorteo de Navidad.

Así que os tendréis que confirmar con este simple post, eso sí, con mis mejores deseos para estas Navidades. Espero que, como yo, podáis disfrutar de vuestras familias y sobre todo de las personitas pequeñas que hacen que estas fiestas sean especiales.

 

¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

Receta: Foie Micuit

21 Dic

Hoy es el último viernes antes de Navidad, y por eso quería compartir con vosotros mi receta del foie. Este uno de los platos que más me piden mis amigos y uno de los más agradecidos en la cocina. Es económico (en Makro encuentro la pieza de 700 gms por unos 16€), es bastante fácil de elaborar, y está tan rico que nunca tienes que pensar dónde vas a guardar las sobras, porque ¡siempre se acaba!

QUÉ VAS A NECESITAR

  • 1 hígado de pato de unos 700gms
  • Vino de Madeira
  • Azúcar
  • Sal y Pimienta
  • Terrina especial para Foie
  • Plantillas para prensar

    Ingredientes Foie

    Ingredientes Foie

PREPARACIÓN PASO A PASO

DÍA 1. A prueba de nervios. 
Ponemos el Foie en remojo durante 1h30 aproximadamente. Una vez remojado lo colocamos en una fuente y empezamos a retirar los nervios. Se puede hacer con un cuchillo o tijeras, pero lo cierto es que yo trabajo mejor con las manos. Tras quitarle los nervios lo extenderemos en una fuente con mucho cuidado y procederemos a macerarlo. Para ello lo espolvorearemos primero con bastante sal, luego con un poco menos de pimienta, y menos azúcar aún para acabar poniendo una pizca de Madeira. Una vez puestos estos ingredientes metemos el foie en la terrina especial para foie (ver fotos).  Lo dejamos reposar en la nevera durante unas 10/12 horas aproximadamente. Yo suelo hacer este proceso por la noche, para realizar la cocción al día siguiente por la mañana.

Foie Macerado

Foie Macerado

DÍA 2. Del calor al frío, como en las Termas de Caracala.
Una vez ha reposado el foie con lo pondremos en el horno, al baño María. Primero precalentaremos el horno a 180º. Una vez caliente, colocaremos la terrina en una olla con agua* y lo introducimos en el horno durante unos 30 minutos dependiendo de la potencia del mismo. Cuando salga el foie del horno nos interesa enfriarlo lo más rápido posible para retirar la grasa con facilidad. Para ello, llenaremos la pila de hielos. Colocaremos el foie (aún dentro de la terrina) en la pila, y la temperatura bajará con bastante rapidez. Para quitar la grasa prensaremos el foie. Para ello habremos prefabricado unas plantillas de cartulina de la misma forma y tamaño que la base de nuestra terrina, y las tendremos forradas de papel de plata y film transparente para poderlas reutilizar. Ponemos las plantillas sobre el foie, y sobre la plantilla ponemos un poco de peso, como una botella de vino, de agua o de aceite.** Veréis que la grasa, ya de un color amarillo fuerte, va subiendo, y será muy fácil retirarla con una cucharita. Una vez hemos retirado el máximo posible de grasa metemos el foie en la nevera y lo dejamos 24h antes de servirlo.

Foie

Calor y Frío

*Truqui 1: la cerámica o porcelana puede romperse con el calor si hace contacto con el hierro, así que un truco es colocar un papel de periódico doblado entre la terrina y la olla.

**Truqui 2: por razones de higiene, pero también para manchar lo mínimo os recomiendo forrar la botella que utilicéis con papel film antes de usarla como prensa.

DÍA 3. Presentación (en sociedad)
Una vez hemos dejado reposar el foie durante 24 horas ya lo podemos comer. Pero el problema del foie es que no es estéticamente bonito, así que es bueno cuidar la presentación. Yo suelo sacar el foie de la terrina y cortarlo con el típico alambre para cortar quesos que venden en tiendas de cocina. Luego lo servimos con huevo hilado, con membrillo o más recientemente he descubierto unas mermeladas de vino que casan con el foie de maravilla. Si lo vamos a ofrecer como aperitivo, entonces conviene presentarlo ya montado en sus tostaditas.

Presentación Foie

Presentación Foie

Si quieres puedes encargarme un foie para quedar como una reina con tus invitados. Pídemelo en karusa@karusa.es

El timo del Buggypod

20 Dic

En general no me gusta hablar mal de nada ni de nadie. Creo que es dedicar tiempo a cosas que no valen la pena, y en estos momentos de mi vida si algo no me sobra es tiempo. Pero es que esta historia ha pasado de castaño oscuro y no quiero que nadie caiga en la misma trampa que yo…¡Menudo timo el del Buggypod!

El Buggypod es una sillita de paseo que se acopla de forma parecida a un sidecar en la mayoría de los carritos de paseo. Se presenta como la mejor solución para transportar al hermano mayor cuando tienes dos bebés seguidos, que es mi caso. En teoría es seguro, práctico, cómodo y ligero. Te cuentan que se dobla con facilidad y no es necesario desmontarlo para meterlo en el maletero. En definitiva, La panacea.

Ya embarazada de C me comentaron de la existencia de este chisme y me pareció la mejor solución a mis problemas. Lo quería. A toda costa. Pero esta historia de amor ya empezó mal. Encargué en julio el modelo barato, pero resulta que para el Bugaboo Camaleon sólo sirve el modelo caro. Así que va y me rajo. Pero llegó septiembre y con él mi pequeño C, así que volví a acordarme que seguía sin tener una solución para llevar a los dos sola. Y ya, el día en que E me abandonó a mi suerte con los dos lo tuve claro: mi solución era un Buggypod. Así que lo volví a encargar. ¡Tiraba la casa por la ventana!

Después de un mes de espera por fin me llaman de la tienda para que lo pasara a buscar, y eso hice, a toda mecha tras colgar el teléfono. En la tienda tardamos una hora y media en montarlo y acoplarlo al Camaleón, que es el cuco de C. Costó sudor y lágrimas, y aunque no las teníamos todas con nosotros decidimos pasar a la siguiente fase, probar el chisme. Así que subimos a R a la silla. Con 20 meses, su forma de comunicarnos que el trasto no le gustaba lo más mínimo fue gritar como un poseso como si le estuviésemos sentando en la silla eléctrica. Ahora lo veo claro, sus razones tenía…¡El niño no cabe! Encima, al intentar reclinar la sillita hacia atrás el pobre se quedaba atascado entre dos barras metálicas que no sé con qué función diseñó el creador de semejante trasto. Mientras escribo este post me siento bastante idiota, porque si me fijo en su web, en las fotos corporativas el Buggypod suele ir sin niño, y en las pocas fotos donde lo hay… ¡¡se ve claramente que no cabe!!! Pero está claro que estas cosas las vemos después. Ya lo dicen: a toro pasado, todos somos Manolete.

Pero bueno, podíamos pasar comprando un chisme en el que R tendría que ir incómodo de vez en cuando. Lo peor estaba por llegar. Empujamos un poco y el chisme tambaleaba como mala cosa. Máxima seguridad por nada menos que 307 Euros. Y ya, para rematar, nos damos cuenta que no se dobla con ninguna facilidad. Es más, es necesario desmontar 2 de sus 3 ruedas para poder doblarlo. Una de las ruedas tiene un accesorio para guardarla en el carrito, pero la otra te la tienes que meter en el bolso, o donde te quepa. Así que, si por ejemplo, tienes que subir en un ascensor te encuentras con el carrito en una mano, el mayor en brazos y una rueda colgada de cada oreja.

Así que no, no cumple con ninguna de las promesas, y encima, cuando se lo dices al fabricante decide que no te va a devolver el dinero…¿Perdón? Pero si ni me lo he llevado a casa! No lo he probado! ¿EN SERIO? Afortunadamente para mí, la tienda donde lo compré ha asumido el coste, y me han devuelto el dinero, pero no puedo dejar de sentirme fatal porque al final fui yo la que me encapriché con semejante armatoste. En fin, a todos los que tenéis un Bugaboo Camaleón y os queréis comprar un Buggypod…¡Advertidos estáis!

Otras que me advirtieron y a quiénes no hice demasiado caso:

– Siendo Madres

– La Alcoba de Blanca

Foro Telva (Ver segundo comentario)

Buggypod IO

Croquis del trasto

Misterios sin resolver

19 Dic

Hace unas semanas, un domingo cualquiera, me quedé de Rodríguez. Con los dos. Mi primera vez con el punki y el sonrisas sin su padre. R y C para mí solita. ¡Qué ilusión! ¡Qué alegría! ¡Qué emoción! ¡Qué subidón!

La mañana transcurre tranquila. Voy con los 2 a comprar al mercado y se  portan fenomenal. Encima, la abuela P llama para ver si necesito refuerzos y acepto. ¡Lo estamos pasando genial! A las 13.30 se va la abuela P y todo sigue en orden. Como y hasta hago una siesta…¡de lujo! Esto de estar con los dos yo sola es pan comido.

Por eso, cuando me llama mi amigo W para proponerme una trampa mortal enmascarada de tarde en la ludoteca le digo…Yes, I Can! A las 5.30 estoy allí!

Abrigo a las criaturas y después de poner a R en el cochecito me cargo a C en el canguro. ¡Un plan perfecto! Además, tenía muchas ganas de conocer Peek-a-Boo, me habían  hablado fenomenal de este sitio:  salas para pintar, para dibujar, una sala de lectura, otra de juegos…¡y tobogán! No era el típico centro con jaulas y piscinas de bolas, que dígase de paso odio con toda mi alma.

Cuando llevo un rato caminando y empieza la cuesta arriba sospecho que quizás no he tenido la idea más brillante de mi vida. Me coincide con la subida de la leche y aunque estemos en plena ola de frío empiezo a sudar como lo hacen los pollos al ast. Literal. Pero entonces veo un cartel luminoso a lo lejos. Me encantan los letreros luminosos…Me obnubilo: “¡Qué sitio tan cuco!”

Entro. Pago y me encuentro con una serie de preguntas sin respuesta…¿soy yo o hace calor aquí dentro? ¿dónde dejo al pingo si me saco el abrigo?  ¿Cómo me voy a agachar para sacarle el abrigo a R con el otro encima?  ¿cómo vigilo a R entre esta vorágine si le tengo que dar el biberón a C? ¿Dónde dejo todos mis trastos? ¿Y si me entra pis? ¡Por favor que no me entre el pis! Y la pregunta más importante ¿Cómo narices se me ha ocurrido venir a este sitio? ¿Me he vuelto loca? ¿Será cierta la teoría de El Enigma?

Feliz saliendo de casa, sin saber muy bien dónde me metía...

Feliz saliendo de casa, sin saber muy bien dónde me metía…

No sé cómo consigo aparcar el carrito, descalzar al mayor y encontrar a mi amigo W, a quien le enchufo al pequeñajo mientras me saco el abrigo, el jersey, la bufanda y la madre que los parió. Me seco el sudor con un Kleenex que me encuentro tirado por ahí, le preparo el biberón a C y se lo doy, disfrutando de 5 minutos de milagrosa tranquilidad de R. Pero como dice la señu de mi primogénito, “R es un explorador” así que el nene tarda ni más ni menos minutos en dejar la sala de pintura para ir de un lado a otro con su madre desquiciada persiguiéndole con otro mico en brazos.

Entonces me llaman al móvil y como ya soy una autómata incapaz de pensar con dos dedos de frente lo cojo. En ese momento el niño se mete en una sala donde yo no puedo entrar con zapatos, pero los llevo puestos. En vez de salir tras el niño no sé cómo se me ocurre ni tampoco sé cómo consigo sacarme los zapatos, de cordones, con el otro en brazos. Para cuando he conseguido atrapar a R ya está con las manos dentro del wáter, de esos pequeñitos para niños. Y luego me quejo. La llamada no tiene importancia, es de Jazztel.

Por si fuera poco, el pequeñito va regurgitando a todo meter dejando un rastro en mi pelo, en mi camiseta y también en el suelo. Y en ese mar de leche saco mi carnet de mala madre y hago como si no me doy cuenta ante la inquisidora mirada de las otras madres…pero me salva una niña de unos 4 o 5 años que saca el desayuno, la comida y la cena por el tobogán, provocando una reacción en cadena de las e inspiraron a William Friedkin en El Exorcista. Justo a tiempo.

Después de 45 minutos de desesperación consigo parar y mirar a mi alrededor. Entonces flipo de verdad. ¿Es que soy la única madre aquí? Porque yo he venido prácticamente en chándal, con un agujero en el calcetín izquierdo, con una camiseta que apesta a leche agria y con la coleta mal puesta. Por supuesto ni pintada ni peinada. ¡Ah! Y pegando la gran sudada. Afortunadamente el desodorante no me ha abandonado. Aún. Entonces llega mi última pregunta sin respuesta: ¿de dónde han salido las otras mujeres? ¡Qué monas van! ¡Y qué arregladas! ¡Con manicura y todo! Hay una con una camiseta negra “efecto purpurina” que me iría de miedo para el día de Navidad… ¿Cómo se lo montan? En un momento dado hasta me pregunto si en realidad estoy en un club de divorciados con hijos que vienen a ligar…

En fin, tendré que volver otro día, eso sí, sin niños, para resolver el misterio.

El Papelito

17 Dic

Antes de empezar a explicar la historia del papelito me gustaría advertir que este post no es apto para escépticos. Si os habéis leído “El Secreto” y os parece una fantochada dejadlo aquí. Si no confiáis en la “Ley de la Atracción” deteneos. Si habéis visto “Come, Reza y Ama” y no fuisteis capaz de soltar la lagrimita salir por piernas. Para todos los demás, seguid leyendo.

Los que me conocen y me quieren ya me han dicho alguna vez que no estoy bien de la azotea. Los que tienen menos confianza dicen que soy rarita, y los buenos de corazón me aseguran que soy especial. He de reconocer que todos tienen algo de razón. Confesaré que en alguna boda he gritado un agudo “Que vivan los novios” sin recibir respuesta alguna. Como diría mi amiga V, soy de “esas depravadas que se enrollan con las dependientas aunque haya una cola del copón”. Me río de los chistes una media de 6 minutos después que el resto del mundo. Tengo una familia virtual con la que juego en “Los Sims“. Me cuesta tanto decir que no que  no hace mucho me vendieron una enciclopedia del bebé de 6 tomos por  teléfono. A veces me duele la sangre y confío en el papelito.

¿Qué es el papelito? El papelito es un voto de confianza en algo en lo que creemos. Es algo que nos ayuda a materializar nuestros objetivos a corto plazo. Es la pluma mágica de Dumbo. Y os lo puedo asegurar, funciona.

Y ahora viene la parte en que lo que escribo parece sacado de un anuncio de la teletienda. Los testimonios:

– A mí me funcionó con R. Llevábamos ya un tiempo buscando un bebé, pero no llegaba de ninguna de las maneras. Entonces se me ocurrió. Voy a escribirlo en un papelito. Y lo hice. Y llegó R.

– Mi amiga M estaba detrás de un ascenso. “No me pagarán lo que quiero. No me lo darán.” Pero yo le decía, “Que sí, mujer, que ya lo verás, que sólo tienes que creértelo.” Y un día, de copas, en un Panchito en Barcelona le dije de forma muy rotunda. Coge un papelito y escribe: “Me llamo M y antes de que acabe el verano me darán el puesto X con un sueldo no menor de Y€.” ¡El ascenso llegó! ¡Justo a tiempo!

Hace un par de semanas mi madre vino a comer, y andaba algo negativa porque no acababa de vender su piso. “Confía.” Le dije, y le fui a buscar un papelito. Entonces le hice escribir: “Me llamo Abuela P y antes de que empiece la primavera venderé mi piso por no menos de X€.” Y funcionó tan rápido que ya está de mudanza.

Hoy, a modo de regalo de Navidad quería compartir con vosotros la historia del papelito. Y para que funcione no hace falta que copiéis y peguéis este texto en vuestro blog. Ni que lo enlacéis, ni que lo reenviéis por email o por Whatsapp. Si no lo hacéis no pasará nada. No se morirá el gato ni se os inundará la casa. Sólo tenéis que confiar en vosotros. Sonreíd y escribid vuestro papelito. Tiene que ser un objetivo claro, realista y materializable en un espacio concreto de tiempo. Llevadlo siempre encima. Y creed. Creed con todas vuestras fuerzas.  Yo voy a escribir el mío, porque confío en el papelito.

¡Feliz Navidad!

El Papelito

Objetivo 2013: trabajo

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