Archivo | noviembre, 2012

Receta: Galletas Decoradas con Thermomix

30 Nov

Viernes…¡por fin! Esta semana se me ha hecho bastante larga. Primero R cayó enfermo, luego C, y ahora yo. Súper Z está al caer y E, que huele el percal ha decidido practicar escapismo, y se va al búnker. Será por eso, o quizás no, que hoy no tengo muchas ganas de escribir. En cambio, me apetece hacer galletas..curioso axioma ¿no?. En concreto, estoy preparando un calendario de adviento de galletas. Os lo enseño en breve, de momento os paso la receta de cómo hago la masa de las galletas.

INGREDIENTES

  • 150g de azúcar glas*
  • 400g de harina de repostería
  • 240g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
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Ingredientes para la masa

*Nota: el azúcar glas debe ser de súper o industrial, no vale el que hacemos con la Thermomix.

PREPARACIÓN (CON THERMOMIX)

Vertemos todos los ingredientes en el vaso 20 segundos, a velocidad 6. Sacamos la masa y la dividimos en 3. La amasamos con el rodillo. Un truco para que os quede una masa perfecta es amasarla entre papeles de horno.

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Rodillo para las galletas

La dejamos reposar en la nevera 1 hora. Una vez fría es más fácil cortar la masa con los cortapastas. Colocamos las galletas ya cortadas en el horno a 180º unos 10 minutos. Aquí depende de si os gustan más o menos doradas. A mí, personalmente me gustan muy blanquitas.

Galletas de Navidad

Galletas de Navidad

Una vez horneadas las dejamos reposar durante unas horas antes de empezar a decorar.

Ya os iré contando cómo van quedando las galletas de mi calendario…Hasta entonces, ¡buen fin de semana!

PD. Si lo tuyo no es hacer galletas me las puedes encargar. Mándame un email a karusa@karusa.es

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No es mi primera vez…

29 Nov

Hoy me gustaría escribir un post de inauguración. Ya lo sé, no es lógico escribir el primer post cuando uno ya ha empezado. Pero los que me vais conociendo sabéis que no soy una persona muy lógica. De hecho, no descartéis un nuevo post de inauguración en el futuro, y es que una vez un sabio me dijo que cualquier momento es bueno para volver a empezar, y eso es lo que voy a hacer hoy con este blog.

No es la primera vez que empiezo un blog. Lo hice años atrás con mi blog más efímero: vivir en Barcelona. Lo intenté un poco más en serio con crónicas de una novia, al que le dediqué una versión en inglés, pero salí por peteneras cuando me dedicaron la primera crítica…muy acertada, pero también muy negativa (si no la enlazo aquí es porque no la encuentro -verdad verdadera-). Comencé un blog de marketing cuando empecé mi vida de “frilans”, y lo retomé con TimeHunting cuando renombré la agencia. ¡Hasta le he dedicado un blog a mi abuela! Todo ello sin contar los numerosos blogs anónimos que estarán en algún lugar de la blogosfera de cuyo nombre no quiero acordarme.

Cada blog lo empecé a mi manera, y este que estáis leyendo lo empecé a saco, sin oxitocina ni epidural. Podría haber empezado pidiendo un deshaucio, o escogiendo colegio. Podría haber reflexionado sobre las madres, o podría haber llegado tarde. Pero escojo empezarlo de nuevo, porque esta no es mi primera vez.

 

 

 

Advienteando…

28 Nov

Y lo conseguí…¡Aquí tenéis mi calendario de Adviento!

Peppermint Advent Calendar Kit

Peppermint Advent Calendar Kit

1) El año pasado compré este calendario de adviento en la tienda Scrap House de Barcelona, aunque lo podéis comprar online en The Urban Scrapbook. Es my fácil armarlo, y el propio kit viene con instrucciones. Otra opción es comprar cajitas pequeñas y diversos materiales scrap y fabricar las cajas uno mismo.

Chuches Adviento

Chucherías Variadas

2) Hay que pensar qué queremos incluir en el calendario. Este año he ido a una tienda de chuches y he elegido las más navideñas, pero podéis poner lo que queráis, comestible o no. Por ejemplo, para regalar, una buena idea puede ser poner muestras de cosmética, o unas tarjetas con un mensaje diario. Algo muy familiar puede ser poner un adorno diario para el árbol, o que el propio calendario sea el adorno. También hay quien incluye tarjetas con actividades para realizar en la cuenta atrás de la Navidad. Para los más golosos, pues en vez de chocolatinas o caramelos podéis optar por galletas, polvorones o incluso cupcakes.

Montando el calendario

Montando el calendario

3) Pues eso, ahora se trata de meter las chucherías en las cajas. He procurado alternar chocolates y caramelos, para no encontrarme siempre con lo mismo…Y en algunas fechas, pues hay alguna sorpresa…

Calendario de Adviento

Mi Calendario de Adviento

4) Y…¡voilà! Este es el resultado. Yo he metido en las cajitas en un jarrón, inspirada por el calendario de adviento número 9 de mi Top 10. En The Urban Scrapbook tenéis otras ideas para colocar las cajas.

Top 10: Calendarios de Adviento

27 Nov

Sólo hace falta salir a la calle para darse cuenta de que la Navidad está a la vuelta de la esquina. Y para los que no se dan por enterados están los calendarios de adviento, que son la cuenta atrás más esperada de la temporada. Hoy os muestro mi Top 10.

Calendarios de Adviento

Top 10: Calendarios de Adviento

1. De toda la vida. Lo encuentras por menos de 2€ en kioskos, tiendas de chuches, papelerías, panaderías…Cada ventanita esconde una chocolatina con forma navideña. Cada año me compro uno, por lo menos desde que tengo uso de razón.

2. De buen rollo. Hay un montón de cosas que pueden hacerse con rollos de papel de wáter, hasta un calendario de adviento. Lo he visto en Maya Made. Es perfecto para hacer con los niños.

3. El calendario del saco. Son fáciles de hacer y los podemos guardar para usar otros años, o en otras cuentas atrás, no necesariamente navideñas. Los he visto en El Rincón de la Creación.

4. Cuenta atrás alcohólica. Me gusta la idea de una cuenta atrás con vino…aunque tendré que esperar a terminar la lactancia. Visto en Life as a Thrifter.

5. Con Bifidus. Me encanta esta versión a partir de envases de yogures. Visto en Marie Claire Maison. Es otra buena opción para hacer con niños.

6. Súper Fácil. Además de fácil, se monta en un periquete. Lo he visto en Fiestas y Cumples.

7. De Fieltro. Para los que no les gusten las sorpresas, porque el saquito intuye lo que escondemos en el interior. Lo he visto en Modern Parents Messy Kids. En Imaginarium hay uno muy parecido, en forma de árbol de Navidad, que viene ya montado.

8. 2 en 1. Además de calendario, es un árbol de Navidad de pared. Visto en Deco Ideas.

9. Prelotería. Me gusta mucho el momento “mano inocente” buscando el número que toca. Os avanzo que el que voy a hacer yo se parecerá mucho a este calendario. Visto en Write.Click.Scrapbook.

10. Para chuparse los dedos. Si sois golosos y no tenéis muchas ganas de manualidades, os recomiento el calendario de Adviento de The Chocolat Factory.

AÑADIDO (30/11/12)

Pocos días después de terminar este post, me encuentro con una idea súper original que me hubiese encantado añadir a este post. Se trata del calendario de adviento virtual de Hola Mamá. A partir de mañana sabremos las sorpresas que nos depara…¡Empieza la cuenta atrás!

Extreme Makeover

26 Nov

Confieso que no sé disfrutar de la tranquilidad. Ya lo he dicho alguna vez. Si una tarde se presenta sin nada que hacer, los que me conocen huyen. De hecho, sospecho que E se ha construido un búnker en algún lugar de esta ciudad. Sin cobertura, sin Internet, pero sobre todo, a prueba de mí. Un lugar donde sólo hay un sofá, una tele con un disco duro lleno de pelis de acción y un bote sin fondo de Nutella. Cuando huele la calma chicha E se esconde en el búnker, sin los niños, que por sus medios no pueden escapar a la enajenación mental transitoria de su madre.

Entonces pasó. Se presentó una tarde tranquila. Sin avisar. Un jueves cualquiera me encontré plantada a las 4 de la tarde en casa sin ningún proyecto que hacer, ninguna cita laboral, y la casa y la cena hechas. Y sin más, se me ocurrió…

-¿Por qué no les corto el pelo a los niños?-

Yo no había cortado el pelo a nadie en mi vida. Ni mi flequi en la pubertad. Ni al perro. Así que me metí en Google y pregunté…”¿cómo narices le corto el pelo a mis niños?” Y me enseñó unos vídeos bien majos que estuve repasando durante unos veinte minutos…En fin, que como a veces me creo lo que veo en las pelis, debí pensar que era Neo en Matrix y me dije: “Ya sé cortar el pelo”.

Entonces preparé el escenario del crimen. Cogí unas tijeras de escalar que tenía por casa, la trona y uno de esos baberos de Ikea, y lo llevé todo al cuarto de baño. Desnudé a R para no llenarle de pelos, le planté la bata, le mojé el pelo y…Entonces tuve un momento de lucidez y le pregunté a Súper Z…¿tú sabes cortar el pelo?  Súper Z, que es prácticamente perfecta se sinceró: “una vez cortar pelo a un sobrino. Pero muy mal.” Así que volví a la estrategia inicial y me motivé con un…¡Tú puedes! Porque para algo soy su madre, ¿no?

Empecé muy bien. ¡Estaba chupao! R mirando fíjamente el iPad dejándose hacer. Súper Z tenía a C en brazos y ambos miraban la escena con pasión. ¡Qué fácil es esto! ¡Está quedando guapísimo! Y me fui animando hasta convertirme en una de esas peluqueras sádicas a quienes les pides que te corten las puntas y te dejan a lo Grace Jones.

No voy a echarme flores, pero tampoco es cuestión de flagelarse. El momento vaciado no estuvo mal. El problema fueron las 3 secuelas, léase: momento patillas, momento flequillo y momento coletilla. Tuve que correr a la droguería a comprar unas tijeras normales, porque las de escalar no me servían, pero para cuando habia vuelto R ya no quería ni iPad, ni trona, y ni mucho menos corte de pelo. Como es tan rico se miraba al espejo y se hacía ojitos, como dándome su aprobación por el corte de pelo, pero a la que le ponía la mano en la cabeza gritaba como la niña del exorcista.

Bueno, podría haber sido peor, pensé. Entonces llamaron a la puerta. La prueba de fuego. La abuela P. Y es que la abuela P es la principal defensora de mi primogénito, que hasta hace poco menos de 2 meses era su primer y único nieto. Cuando no come es porque estará mal cocinado, cuando pega a otro niño será porque algo le habrán hecho…si hay alguien que no es capaz de ver al niño feo, ni trasquilado como una oveja esa es la abuela P.

“¡Oh! ¡Te han rapado! ¡Mi chiquitín!” Dijo con el tono meloso que caracteriza a todas las abuelas…”Prueba superada”. Pensé. Pero a la que el niño se dio la vuelta le cambió la cara…¿¡De verdad!? ¿Tú sola? ¿No has ido a la peluquería? ¡¿No me lo puedo creer?! ¿ESTÁS LOCA? ¿Y AL OTRO TAMBIÉN?  Y es que en esta vida si hay una cosa que mi madre no puede soportar es que al niño le corten el pelo. Es un hecho. Menos mal que después de vomitar la verdad le quitó hierro al asunto, porque en el fondo me conoce, y sabe que lo hice con buena fe y que he aprendido la lección: la peluquería no es lo mío.  Y así, terminó sentenciando: el que es guapo, es guapo…que luego matizó con un…”aún queda un mes para las Navidades”. Y es afortunadamente al niño le crece el pelo más rápido que la barba a Homer Simpson…

R: antes, durante y después de la masacre

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